Pitivón, local comercial de 70 años de historia en Charata, cierra sus puertas

SOCIEDAD

Por estos días, un pizarrón enorme con la leyenda “Liquidación por cierre definitivo” sorprendió a los transeuntes en Avenida Güemes al 350. Pitivon, una de las casas comerciales mas antiguas de la ciudad de Charata, baja sus persianas.

Se trata de un local con mucha historia. Hace mas de 70 años que está instalado en pleno centro de Charata y supo darle un toque de distinción a la avenida principal. Ha sido un local muy reconocido por la gente, creció junto con la ciudad.

Juan Carlos Casas, su actual titular mas conocido como Pitiva, contó que se crió detrás del mostrador. Su padre fue quien levantó el local allá a lo lejos como pescadería y verdulería. Luego a el le tocó tomar la posta incorporando varios rubros en las épocas doradas. Hoy las emociones son distintas y detrás de las palabras está la tristeza.

 

La imposibilidad de brindarle la dedicación y el tiempo que demanda todo comercio y la caída de las ventas llevaron a tomar esta drastica decisión. “Vamos a cerrar porque el negocio cumplió un ciclo”, aseguró Juan Carlos con la voz entrecortada.

“Mis padres ya tienen muchos años y mis hijos no apuntan para este lado. Tengo que ocuparme yo pero se nos hace complicado. Le vamos a dar un cierre. Me pone medio triste porque son muchos años, casi 72 porque mi papa tenia 15 años. Con los hermanos estaban en una pensión de al lado y pusieron una verdulería. De ahí arrancaron y después quedó mi viejo. El ahora está por cumplir 87. En la Güemes los que quedamos de los años esos es Guilaña y nosotros. Ahora cierro yo y quedan ellos nomas”, expresó Juan Carlos Casas.

Y manifestó que se siente una gran tristeza. “Yo nací acá atrás del mostrador, en este negocio. Hoy tengo 60 años. Me levanto y lo primero que hago es venir al local. Ahora me iré a sentar afuera, estaré un rato gritando. Algo voy a hacer. Esta situación me lleva a pensar y repensar. Me dicen ‘vas a tener que empezar a hacer algo porque te va a agarrar una tristeza’. Vamos a ver que va a pasar”.

Ademas, Pitiva aseguró que la situación económica también empuja un poco a tomar esta decisión. “Está floja la actividad en los negocios. En el mio cayó demasiado también. Se nota una baja de la demanda, en todos los rubros”.

A la hora de hablar de la historia de Pitivón, Juan Carlos detalló: “Mis viejos estaban en la India Muerta y de ahí el padre los trajo para acá cuando eran changos. Arrancaron acá todos. En este negocio hay muchísimas historias. Mi papa fue uno de los primeros que traía pescado en tren. Creo que venia de Santa Fe. Y tenía una volanta donde repartía. Iba a la usina, buscaba un poquito de hielo y salía a repartir a las chacras que hoy ya no existen”.

Y agregó: “En ese momento estaba Tejedor, Garro, Guilaña que eran fuertes y ellos recién empezaban. De a poco fue anexando distintos rubros. Fue incorporando de todo un poco. Esto permitió fortalecer el local comercial y las ventas. Después mi papá abandono el negocio, lo agarré yo y fui incorporando distintas cosas. Una lastima que terminemos así”.

Ademas Pitiva recordó: “Mi papá compraba gallinas también. Cuando iba a los campos a vender el pescado, compraba gallinas y huevos. Se enjaulaba, los huevos se metían en unos cajones y los mandaba para Tucuman. Todo se movía en tren. También trabajaba con la heladería. Mi viejo fue el que empezó con la venta del palito bombon helado bañado en chocolate con copos de arroz. Lo traía de Resistencia un frances que había agarrado la representación. Me acuerdo de esas cosas y es duro. Quien no pasó por acá y se quedó hablando. O quien no entró al negocio”.

Y añadió: “La especialidad que tuvo el negocio en sus tiempos fue el pescado y la verdulería. Y después se fue anexando pirotecnia, huevos de pascuas, flores y artesanías. Fui el primero que empezó a vender recuerdos de Charata. Tambien fiambreria, en un momento vendí muy buen fiambre”, añadió.

Hoy la realidad es otra y con los brazos cansados Juan Carlos expresa que “se fue apagando todo, ahora estamos en la curva final. Algo ire a hacer, no tengo idea todavía. Me salió una empresa que vino y me dijeron mira necesitamos esta parte, nos gusta. Y bueno, lo voy a alquilar. El 1° de Julio lo tengo que entregar. Ahora estoy rematando lo poco que queda aca”.

“Tengo mucha tristeza, son muchos los recuerdos”, manifiesta. “Pero hay que seguir peleando nomas, hay que mirar hacia adelante. Voy a empezar a hacer algunas cositas. Voy a tener mas libertad también porque esto es muy esclavo. Fui uno de los tipos que abría todos los días del año. Si era para año nuevo era por los cohetes, si era por los Santos Difuntos las flores, si era para Pascuas los huevos”, sostuvo.

Concluyó: “De mi parte y de parte de mis padres, a la gente de Charata y otros lugares vecinos le agradezco muchisimo. Les deseo lo mejor a todo el mundo. Soy una persona positiva, siempre con alegría. Vamos para adelante, mucha salud para todo el mundo que es lo principal en esta vida”.

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