Mario Salvi, del surtidor a graduarse como abogado

SOCIEDAD

Mario Salvi es un vecino conocido en la ciudad de Charata. Luego de destacarse en algunas disciplinas deportivas desembarcó como playero en una estación de servicio donde continúa trabajando.

Hace 10 años atrás una discusión familiar significó un antes y un después en su vida: lo mandaron a estudiar. Y con la misma determinación con la que rechazaba pelotas en la defensa de Atlético Charata el hombre tomó la decisión de iniciar la carrera de abogacía.

En toda esta década no fueron días fáciles, ajustar los horarios de trabajo, estudio y la familia es una misión difícil. Pero con el acompañamiento de los seres queridos, los amigos, los compañeros de trabajo y un gran esfuerzo Mario le puso garra y logró graduarse como profesional del derecho a sus 43 años, en un momento en que muchos parecen estar resignados a su destino.

Entre la felicidad y el orgullo por tamaño logro, Mario no se olvida de aquellas personas que trascienden este titulo ni del aprendizaje que significaron aquellas vivencias y épocas bravas en que el recibirse de abogado parecía imposible: “Cuando eramos chicos con mi familia comprábamos desperdicio en la carnicería y juntábamos mercadería que descartaban en un supermercado. Mi papá las seleccionaba, las trataba y teníamos la suerte de comer de ahí”, cuenta.

“Este titulo es una bendición para mi y mi familia”, asegura Mario Salvi, protagonista de una gran historia de superación personal y un ejemplo de que cuando uno quiere, puede.

 

MOVILERO: Cómo nace esta historia

MARIO SALVI: Esto surge a partir de una discusión en la mesa familiar en la cual cuando vos tenes una hija adolescente y las discusiones no tienen sentido en la familia ellos intervienen. En este caso intervino mi hija mayor y dijo “papi por qué antes de discutir no se ponen a estudiar”. Mas allá de que uno ya venia formándose en cierto modo en el derecho por tener un padre como el que he tenido que se interesaba mucho por la justicia social, te inculcaba la justicia, te inculcaba el derecho; uno entendía lo que significaba el derecho. A partir de esto que se estaba dando en la mesa uno ya dice “le estas dando mal ejemplo a tus hijos”. Ahí me cayó la ficha. Automáticamente ponele que eso fue un viernes yo al lunes siguiente fui a buscar mi titulo

M: Está el estudio pero a la vez había que seguir manteniendo a la familia. Trabaja en una estación de servicio y no descuidar la familia por el tema estudio. Como se dio.

MS: Voy a hacer mención a una persona que ya no esta con nosotros, Jorge Gamarra. Tuve la suerte de haberlo conocido, fue uno de los pioneros que trabajó en esta estación de servicios en que yo trabajo ahora. En su momento yo lo converse a esto por la experiencia y los consejos que el te puede dar y me dijo metele. Pero le dije “Jorge vos también me vas a tener que ayudar con los horarios, con los turnos. El me dijo “yo te voy a ayudar”. Su hijo también me dijo “ningun problema, metele”.

Por los horarios que yo estudiaba, por los horarios que se manejaba, se estudiaba jueves, viernes y sábados y a veces coincidía en los tres días. Este esfuerzo también fue de ellos porque tenían que sacrificar sus horarios para poder ayudarme. Yo hoy no tengo la suerte de tenerlo a Jorge porque le hubiera dado un abrazo muy fuerte, el me ayudó. Tuve la suerte de decirle gracias a su hijo, a la familia también. Y ahora está Nestor que es un compañero nuevo pero también me ayudó un montón. Y luego viene la parte importante dentro de la empresa que es Nora Bea que se encargo de manejarme los últimos tiempos ya porque era imposible ir a Corrientes, tenia que estar tres días allá y ella me tenia que acomodar los horarios. Yo después se lo devolvía, a mis días de vacaciones los usaba para poder estudiar. Esas cosas se tuvieron que ir dando.

Después la voluntad del patrón, Anibal Pierrot. Charata Combustibles me dio todo, mi familia no se quedaba desamparada porque yo contaba con el apoyo de el, siempre me soluciono los problemas, siempre estuvo a mi disposición. Y eso es importante mas en este tipo de carreras que son largas y sacrificadas. Yo soy una persona agradecida de la sociedad.

M: Cuánto tiempo te demandó la carrera

MS: La carrera me demando entre 9 y 10 años. Mucho sacrificio, estados de salud mental malos porque llega un momento en que te satura pero con empeño lo vas superando por supuesto haciéndole caso a los profesionales. Tuve la obligación  de consultar a ellos porque esto no es fácil pero estas son las cosas que te presenta la carrera.

M: Es una herramienta mas en la vida.

MS: Hay una persona muy importante en la juventud mía, nosotros siempre fuimos humildes y lo seguimos siendo. Yo le cuento a la sociedad, mis hijos no me creen. Yo tuve la suerte, porque eso es lo que la vida me enseño a mi, yo iba a pedirle desperdicio a mi carnicero. Y mi viejo con toda la calidad que el tenia por los años de vida de calle, seleccionaba la comida. En su momento fue una época brava, el auge de mi juventud fue en el gobierno de Alfonsin. No estuve mal yo solo, estuvo mal toda la sociedad. Pero de las cosas malas se aprende un montón. Nosotros teníamos la suerte de que el señor Rene Maurino nos consideraba porque eramos amigos de las familias que trabajaban dentro del supermercado y en esta época del corte de luz en que se abombaba esa mercadería que el por lo general la tiraba, nosotros le pedíamos permiso para recuperarla. Mi viejo hacía esas cosas, trataba ese tipo de mercadería y teníamos la suerte de comer de ahi.

Mario es una de esas personas que pasó por todas, así como esta época también vivió otras épocas lindas a través del deporte. Fueron distintas etapas  y experiencias en la vida que sirvieron de aprendizaje para continuar. “Las amistades mas grandes que tengo las hice en el deporte. En mi ciudad si me gane una amistad linda es por el fútbol. En la carrera de abogacía se pierde algunas cosas, como la poder visitar a los amigos, es una carrera larga. Mientras vos no descuides la familia lo demás se recupera. Mi familia esta constituida por Rocio Micaela que es mi hija mayor, Florencia que es la del medio y Alma Valentina que llego hace dos meses. Mi esposa Veronica es la que mas sufrió esta carrera porque le tocó no tenerme, mi hija también pero ellas teniendo a la madre hacen un montón”, expresó.

M: Cuando llegó la graduación qué sentiste, seguramente muchas imágenes se te han pasado por la cabeza, incluso las de tu familia y de tus creadores.

MS: Principalmente la memoria de mis viejos, es lo mas importante que yo tengo, es la persona que mas me encamino, me aconsejo, me hablo. La experiencia de los padres en la sociedad es muy jodida, hay padres que son excelentes y otros que son malos. Yo tuve la suerte de tener uno bueno, que te hablaba, te aconsejaba y que no te levanta el tono de voz y si te levantaba vos sabias que tenias que ubicarte. Yo me considero hoy una persona reconfortada con ese tipo de cosas. No tuve la suerte de caer todavía, es muy reciente esto. Voy a ir al cementerio, a agradecerle a mi padre. Aprendí mucho de mi vieja, gracias a ella se hacer muchas cosas. Yo a mis hijos les digo que nosotros comos unas señoritas.

A partir de eso vos valoras la distancia y valoras a la familia. Yo le agradezco muchísimo a Mabel Labrador, ella fue una persona que me encamino a mi, que me demostró valores, principios y me enseño un monton de cosas. Gracias a ella y a mi padre yo conseguí muchas cosas.

M: Qué significado tiene esta graduación como profesional.

Es un orgullo. Tuve un llamado que yo no espere nunca, menos de ese nivel porque es una persona grandisima, Lili Daniele. Es una persona que esta metida en el sistema educativo, vecina de mi barrio. Esa es la persona por la que yo tuve la oportunidad de comer bien. Ella me llamo y me dijo “Mario, no debe haber persona mas orgullosa a parte de tu familia que yo por lo que vos conseguiste”. Eso te pone bien, te levanta el animo.

Yo he tenido propuestas de muchos profesionales de la comunidad para trabajar y eso es importantisimo para mi porque lo que vos sembras cosechas. Esto es una bendición para mi y mi familia. Me llamó mi suegra que me considera como un hijo adoptivo. Ella me atiende a veces mejor que a su hija y le quiero dedicar mi titulo a ella tambien, Blanca Elena Robledo.

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