Charata: la Capilla San Antonio celebra su día con procesión y misa

SOCIEDAD

Hoy la Iglesia Católica celebra la fiesta de uno de los santos más conocidos y venerados en el mundo, San Antonio de Padua, a quien según la tradición, se le invoca para hallar objetos perdidos.

Este año, en el marco de un contexto social y económico en extremo complicado se multiplican las invocaciones de los fieles por trabajo y salud.

En la ciudad de Charata, en la capilla que está ubicada en uno de los barrios mas populosos que lleva su mismo nombre, San Antonio, hace unos días se lleva adelante la novena patronal que concluirá esta noche.

A las 19 hs. se llevará adelante la procesión y luego la Santa Misa. Desde la Capilla invitan a la comunidad charatense a sumarse a este acontecimiento religioso.

Por su parte mañana viernes se dará inicio al Retiro Crecer con Cristo Redentor de Varones. Todavía hay tiempo de inscribirse, muchachos de entre 18 y 30 años están invitados a participar.

Al final de la Santa Misa estarán los jóvenes de la capilla inscribiendo y también solicitando colaboración con mercadería para la comida de los que realicen el retiro.

Historia de San Antonio de Padua

Según cuenta la Agencia Católica de Informaciones (ACI), San Antonio nació en Portugal en 1195 en una familia de la nobleza. Desde niño se consagró a la Santísima Virgen. Fue admitido en los franciscanos a inicios de 1221, participó en Asís del capítulo general de la orden de ese año y más adelante fue enviado a predicar en diversas ciudades, obteniendo un gran éxito en la conversión de los herejes. Como la gente buscaba estar cerca de él y algunos le arrancaban pedazos de su hábito, se le asignó un grupo de hombres para protegerlo después de los sermones. En ocasiones predicaba en plazas y mercados. Bastaba su presencia para que los pecadores cayesen de rodillas a sus pies.

En Padua

De acuerdo a los relatos históricos, Antonio se trasladó a Padua, donde ya había trabajado anteriormente. Denunció y combatió el vicio de la usura pero poco a poco la salud de San Antonio se fue deteriorando y se retiró a descansar a los bosques. Al sentir que su vida llegaba a su término, pidió regresar a Padua, pero solo llegó hasta los límites de la ciudad.
El 13 de junio de 1231 recibió los últimos sacramentos, entonó un canto a la Virgen y antes de partir a la Casa del Padre, dijo sonriente: “Veo venir a Nuestro Señor”. Fue canonizado sin que haya transcurrido un año de su muerte por el Papa Gregorio IX  y declarado Doctor de la Iglesia por el Papa Pío XII.
Un hombre retó a San Antonio a probar que Jesús estaba en la Eucaristía y dejó sin comer tres días a su mula. Llevó al animal al templo y le mostró pasto fresco, pero la mula prefirió ir con el Santo, que se encontraba al lado con una hostia consagrada, y se arrodilló.

Los objetos perdidos

San Antonio es invocado para hallar objetos perdidos tal vez porque cierto día un novicio huyó del convento con un salterio que usaba el Santo. San Antonio oró para recuperar su libro y el novicio se vio ante una aparición terrible y amenazante que lo obligó a regresar y devolver lo robado.
Se dice que en una ocasión, mientras oraba, se le apareció el niño Jesús y lo sostuvo en sus brazos. Muchos fieles acuden a San Antonio para que interceda para hallar un buen esposo o esposa. Es patrono de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros.

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