mar. Dic 10th, 2019

Aldo Sandoval: “Mi hija volvió a nacer”

Es el papá de Milagros y fue quien se percató al momento en que su hija estaba siendo atacada por los animales. “Zafó de lo peor, estamos felices de verla de vuelta en casa”, manifestó.

Con la ayuda de un vecino, salvó la vida de su nena cuando fue atacada salvajemente por dos perros de raza pitbull en la vereda de su casa.
En una entrevista exclusiva con MOVILERO.com.ar, Aldo nos contó que “Milagros ya va a la escuela y ya tiene mucho más ánimo después de lo que pasó. Y todos ya estamos más tranquilos. Ya zafó de lo peor”.
“Fue un susto muy grande”, aseguró. “En esos momentos estábamos todos sin saber lo que iba a pasar con nuestra hija; pensamos en lo peor. Hasta que ella no volvió a casa no dormíamos, no comíamos bien. Era mucha la preocupación e intranquilidad pero gracias a Dios hoy Milagros está saliendo adelante.”
Consultado sobre cómo es la vida que lleva adelante la niña de 9 años después de aquel episodio, Sandoval manifestó que “a ella parece que no le afecto tanto en su comportamiento después de todo lo que le pasó. Sigue siendo como era antes, juega con sus amiguitos, sale a la vereda, va y viene. Los médicos nos dicen que ella ya está bien pero nosotros tratamos de tenerla acá por miedo que se golpee. Pero ella hace su vida normal como si fuera que no le pasó nada. Educación física en la escuela todavía no puede hacer pero de a poco lo va a ir haciendo. Lo importante es que ella ya está bien”.
Por su parte, Aldo contó que cuesta borrar las imágenes que quedaron de aquel día en que la tragedia casi se apoderó de su familia, principalmente de Milagros: “A veces me paro en la vereda y se me viene a la cabeza el momento en que mi hija estaba debajo de esos perros, cómo la saque de ahí y todo lo demas. Pero trato de olvidarme lo que pasó. Ya no quiero acordarme más de eso porque fue algo muy feo. Me cuesta sacarme de la cabeza las heridas que tenía en ese momento”.
“Pero hoy verla a ella que está con nosotros, que está saliendo adelante, que juega con su hermanita y que anda paseándose en su bicicleta me hace muy feliz. Creo que mi hija volvió a nacer”, añadió.
Asimismo el papá de Milagros indicó que su hija está siguiendo un tratamiento médico. El 26 de este mes tiene turno en el Hospital 4 de Junio de Saenz Peña donde le van a sacar los puntos del cuero cabelludo. “Ella también va a la iglesia cristiana del barrio donde la hablan mucho, sigue haciendo las mismas cosas que hacía antes de lo que le paso”, agregó.
Aldo sostuvo que “temíamos que le pueda llegar a quedar alguna secuela más que nada psicológica. Las primeras noches cuando volvió a casa cualquier cosita ella se asustaba mucho. Pero a medida que pasan los días lo va superando. Ahora ya no se asusta más y no sufre ningún tipo de pesadillas”.
Sandoval también se metió en el debate sobre la tenencia a tenencia de perros peligrosos y la seguridad de las personas: “No se cómo se manejan los dueños con este tipo de animales. Pero hay muchos que crían de estos perros y tienen una actitud y un carácter totalmente contrario al que tuvieron con mi hija. Todo depende de la crianza. Igual creo que desde los gobiernos deben mirar un poco esta situación, no solo con esta clase de perros. Hay muchos perros sueltos en la calle y cuando te pasa algo no tenés a quien reclamar. Tienen que llevarlos o ponerlos en algún lugar”.
Desocupado desde 2007, Aldo Sandoval contó que “el poco ahorro que teníamos de changas que hice no me fije en que lo iba a gastar porque ese momento en que la llevaron quería estar con mi hija. La plata va y viene, ahora estamos queriendo instalar de nuevo nuestro kiosquito comprando algunas cositas. Es un rebusque que tiene mi señora para ayudarme por lo poco que yo gano. En su momento se vació todo y aparte unas mercaderías que fio mi señora no se cobró. Ahora vamos a ver si empezamos a pararlo de nuevo”.
Sorpresivamente Aldo contó que en casa están criando una perrita pitbul “que me regalaron hace unos meses. Pero ya la estamos por trasladar. No creo que sea como los perros que atacaron a mi hija pero por cualquier problema que pueda surgir la voy a llevar al campo de un amigo de Corzuela que pregunto por Milagros. Le pregunte si quería hacerse cargo, si la quería tener y me dijo que si porque ellos en el campo no tienen perros. La voy a trasladar por precaución. Se llama Chiara, dormía en la cama con Milagros. Nos acostumbramos mucho a ella, de los dos meses que la criamos”.
Y concluyó: “Cuando Milagros volvió a la escuela a penas la vieron sus compañeritos del grado y del recreo la abrazaron, le preguntaron cómo fue y no sé qué les habrá contestado ella. Ellos son muy unidos, las maestras nos contaban que la mayoría no jugaban en el recreo por cuidarla y estar con ella constantemente”. (CONTINUA)

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