sáb. Abr 17th, 2021

Juan Mansilla: «Mi madre se murió de tristeza por la muerte de su hijo en Malvinas»

Juan Manuel Mansilla es hermano de Oscar Edgardo Mansilla, soldado charatense caído en combate de Malvinas.

Desde el regimiento al cual pertenecía le han entregado la gorra de gala, la medalla de honor y otros elementos de reconocimiento de Oscar para que lo retire su familia.

Esta mañana, tras el acto del 2 de abril, Juan Manuel Mansilla hizo entrega de estos objetos a la escuela N° 173 Malvinas Argentinas, establecimiento cuyo Salón de Usos Múltiples lleva el nombre de Oscar Edgardo Mansilla.

En diálogo con STC Informa por primera vez Juan Manuel Mansilla cuenta detalles de como fueron los últimos minutos con vida de Oscar, la manera en que se lo comunicaron a su madre y el viaje que hicieran a Malvinas a visitar su tumba en el cementerio. «El último deseo de mi madre fue ir a llorar la muerte de su hijo en Malvinas. Cuando volvió, murió de tristeza», expresa.

Este es un testimonio, una de las tantas historias que seguramente se deben repetir en el país, la de un soldado que dio la vida por la patria. Honor y homenaje a Oscar Edgardo Mansilla.

«Este gesto lo quise hacer porque la escuela ya me permitió hace un tiempo poner la placa que la Armada nos mando de su batallón en Puerto Belgrano, Bahía Blanca. Ahora también nos dieron la gorra, fotos que tienen de el y la medalla. Siempre dije que lo iba a donar a un Museo para que lo recuerde la gente y lo vean como un soldado que peleo en Malvinas y quedó allá. Esta ahí representando nuestra soberanía, mientras estén ahí bajo tierra en ese cementerio nunca vamos a perder la soberanía», señaló Juan Manuel.

Y agregó: «Pudimos conocer a todos sus compañeros, dialogamos con ellos, los compañeros de ellos de la Armada permitió ahí en el Batallón Fapa donde el hizo que un escultor de la provincia de Buenos Aires haga un mural donde los talló a el y a Falcon, los únicos dos que murieron en esta batería brava que fue en Infantería de Marina».

«Se dio la oportunidad hoy que el Municipio me llamo y me propusieron si quería donar estas cosas a la Escuela 173, le agradezco a su directora que recibió este cofre de mi parte, en nombre de todos los ex combatientes de Malvinas. Es un círculo que voy cerrando porque ya por lo menos el día que yo no esté en esa escuela muchas generaciones van a pasar a estudiar y van a ver eso, que un soldado esta ahí. El SUM de la escuela tiene su nombre, hay una placa y ahora este cofre con todos estos elementos de un ex combatiente de Malvinas que dejó su vida allá», añadió.

Es duro hablar de un hermano muerto en Malvinas, cada 2 de abril que se aproxima. «Es muy duro, fue muy dura la guerra porque teníamos a nuestros padres vivos y era difícil. Hablar de esto es duro, así como micha gente cree que solamente el soldado pasó en Malvinas y sufrió, no fue así. Aquellos que teníamos un hermano, las madres que tenían un hijo en Malvinas sufrimos mucho porque durante toda la guerra era continuamente nuestra madre preguntándonos ‘qué sabes de Oscar’. Y qué podíamos saber. Muchas veces tuvimos que mentirle para que se quede tranquila, pero llegó un momento que no pudimos decirle mas una mentira y tuvimos que decirle la verdad. Decirle a una madre que murió el hijo es muy difícil. De todos los hermanos me tocó a mi, me dijeron que yo era el que tenia que decírselo y se lo dije», manifestó.

«Después de que yo le dije mis hermanos se hicieron cargo y yo salí. Después a las dos horas que se tranquilizó un poco me llamó a la pieza y me dijo ‘mira hijo: yo te voy a decir algo. Quiero vivir para cumplir mi último deseo y quiero que vos me lleves al cementerio de Malvinas a llorar en la tumba de mi hijo’. Le dije ‘si mami, el día que tengamos la posibilidad yo te voy a llevar. La llevé a mi madre a pesar de todos sus problemas de salud, siempre le dije a mis hermanos que quedaron acá que no se asombren si la traíamos muerta porque yo creía que mi mamá se quedaba en Malvinas. La pudimos traer viva, pero volvió con su tristeza.

Tenemos fotos de cuando estuvimos con ella en Malvinas en la cruz de Oscar, yo casi no las veo a esas fotos, cuando las veo me emociono porque yo estuve ahí. Cuando vino de Malvinas se tiró en la cama, me llamaron a los cuatro días que mi mamá no se levantaba de la cama. Le pregunte ‘qué pasa Mami que no te queres levantar de la cama, cual es el problema’. Yo había guardado el secreto de lo que ella me dijo en el 82, que el último deseo de ella era ir a la tumba de su hijo. Y que yo la llevara y bueno, yo la lleve.

Me dijo, ‘te acordas lo que yo te dije en el 82 cuando Oscar se había muerto en Malvinas’, me dijo. ‘La verdad que no Mami, pasó tanto tiempo que no me acuerdo’, le dije.  Yo sabia lo que me dijo, pero no se lo quería decir. ‘Yo te dije que el ultimo deseo mío era ir a llorar en la tumba de mi hijo, y vos me llevaste. Así que ahora te pido que me dejes morir tranquila’. Y se murió de tristeza. Es una historia dura, pero bueno, nos tocó. Había que salir adelante, acá estamos, seguimos. Este es el ultimo circulo que estoy haciendo para cerrar lo de mi hermano».

Los últimos minutos de Oscar. «‘Nosotros crudamente te vamos a decir Mansilla’, así nos dijeron. ‘Cuando vimos que le dieron a Mansilla empezamos a gritar, le dieron a Mansilla, le dieron a Mansilla y tuvimos que bajar, lo dejamos ahí. No lo pudimos ir a buscar porque sino hoy no te la estamos contando, porque los ingleses estaban tirando una tras otra. Y quedó ahí, no pudimos ir a buscarlo».

Qué le diría a su hermano si lo tiene enfrente y esta vivo más allá de que siempre esta presente en el corazón y lamentablemente de manera presencial no esta. «Era un chico buenísimo, tenia 19 años cuando perdió su vida. Ya estaba para salir de baja. Cuando mis padres se separaron en el año 77 de acá que mi mama fue a Buenos Aires y mi papá quedó acá el fue con nosotros, yo fui casi su segundo padre cuando el jugaba a la pelota allá, me pedía permiso a mi, era un hijo mas para mi. Fue el último hijo de nuestros padres, le tocó esta historia. Es triste. No se que le diría.

La ultima vez que yo lo vi a mi hermano fue el 20 de marzo del 82, yo le estaba festejando el primer añito a mi hijo y el llegó ahí.  Lo extrañamos mucho, fue el hermano mas chico, el que se le daba todo. Cuando nos dijeron que había fallecido me costó mucho, después me costó mucho tiempo recuperarme del viaje a Malvinas que hice al cementerio. Fue muy duro, yo la lloré solo. No quise que nadie sufra mi propio sufrimiento.

No se cual es la razón de por qué nosotros nunca comentamos nada del viaje a Malvinas entre mi hermano y yo porque hemos vivido la misma historia los dos, pero nunca hablamos del viaje a Malvinas. Si vos me preguntas por qué no lo se. A lo mejor el día que nos juntemos de vuelta, el ya tiene 70 años, yo tengo 65 quizás la próxima vez que nos juntemos después de esto nos pongamos a charlar, que vivió el, como la sintió, como lo sentí yo. Pero nunca hablamos de este tema, fíjate vos que fue en el 90, hace muchos años», finalizó.

 

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