sáb. Ago 24th, 2019

Orgullo charatense: Mariano Morales egresó en la Armada Argentina y ya está listo para navegar

A sus 20 años Mariano Adrian Morales protagoniza una historia de esfuerzo, perseverancia y sobre todo determinación para luchar por lograr los objetivos. 

Hace dos años atrás, tras terminar sus estudios en el Comercial y hacer una pausa en lo que es su pasión: el básquetbol en Española; este joven radicado en Charata sorprendía a su familia con una inesperada decisión: «quiero ir a la Armada».

Luego de realizar todos los trámites previos para poder ingresar y con el apoyo incondicional de sus seres queridos Mariano partió desde Corrientes con los bolsos cargados de ilusión rumbo a la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina en Puerto Belgrano, Punta Alta.

Luego de un par de años intensos lejos de casa, de exámenes y entrenamientos duros, Mariano egresó de la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina y ya está con destino: se desempeñará como Cabo Segundo de la Armada Argentina en Punta Alta, una ciudad ubicada a 40 km de Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires.

En dialogo con MOVILERO.com.ar Mariano cuenta cómo fue que decidió ingresar a la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina, cómo fue este proceso, el apoyo de la familia, los aprendizajes en la A.A. y el ansiado sueño de subir a un buque: «Recién ahora empieza la carrera. Ojala que pronto se de y pueda tener esa experiencia de navegar», manifestó.

Mariano Morales: «Fue una decisión propia, quería ejercer mi propio camino, independizarme de mis padres. Quería hacer mi esfuerzo y depender de mí mismo. Tome la decisión de estudiar esa carrera, por suerte entré.

MOVILERO: Dónde ingresaste, cuando ingresaste y cómo se dio todo

MM: Fue todo una movida. Tuve que ir a Sáenz Peña para inscribirme, rendi los exámenes alli tambien. Cuando me enteré que ingrese me hice los estudios médicos en Corrientes. Después ya partimos el 12 de febrero desde Corrientes. Allí fue donde me subi al colectivo rumbo a Punta Alta.

Mi experiencia fue rara porque llegué allá y no conocía nada. Estaba un poco perdido, miraba para todos lados cuando llegue y no sabia donde estaba. Fue raro y un poco comico tambien.

M: Más que nada tuviste que adecuarte, ambientarte

MM: Fue una cuestión de adaptarme. Por suerte no me costó mucho adaptarme, me adapte rapido y se pudieron dar mas rápido las cosas.

M: Cuánto tiempo estuviste hasta que pudiste egresar y ya tener destino.

MM: Es la carrera de Suboficiales de dos años de estudio en la Escuela de internados. El primer año me fue bastante bien y tuve la suerte de ir al PSP gracias al promedio y el esfuerzo militar que hice. Me toco estar dentro de los chicos que conducían el PSP que es el Período Selectivo Premilimar. Nosotros ayudábamos a los cuadros a adaptar a los chicos militarmente.

Me fue bien en ese PSP y por suerte pude tener la tira de Dragoneante Primero que es una buena tira gracias al promedio que tuve. La tira de Dragoneante es un premio que se gana uno mismo. Los que te otorgan tienen basicamente en cuenta la actitud militar y la parte académica. También tiene muchas responsabilidades porque te ponen a cargo de un grupo de 100 o 120 personas a las cuales vos tenes que ayudar para el cuadro que está a cargo a que esté todo bien, a controlar a la gente.

M: Todo este tiempo habrá sido importante para vos porque aprovechaste esta posibilidad que tenías para poder progresar.

MM: Se dio todo fácil y ahora queda solo trabajar y adaptarme el trabajo.

M: Cuándo egresaste, cuál es el destino, cómo es el trabajo porque algo cambia: la escuela es una cosa y la práctica es otra.

MM: Cambia mucho. Como nos decían allí: «Ahora recién empieza la carrera de ustedes». Y que a partir de ahora vayamos por el buen camino. Ahora queda adaptarse a los horarios de trabajo, adaptarse al buque. Si se da, navegar y tener experiencias nuevas. No tuve la suerte de en dos años poder navegar. Espero que pronto se de y pueda tener esa experiencia de navegar.

M: Qué opinión te merece que varios jóvenes optaron por esta posibilidad, se comunican entre ustedes, los conoces.

MM: La carrera es linda porque aprendes muchas cosas más allá de lo que llevas de acá de casa. Conoces a personas de todo el país y te haces de buenas amistades. Eso es lo bueno que tiene la Armada, conoces a grandes personas.

M: Te pone bien que chicos de Charata hayan optado por los ofrecimientos que tiene la Armada Argentina.

MM: Siempre es un orgullo para el pueblo que vayan personas de aqui para alla. Conozco a las chicas Nicolás que ellas también me orientaron para guiarme en la ciudad, en la escuela, darme consejos de como comportarme para que me vaya bien.

M: Ahora disfrutando en familia porque es un trabajo y parte de tu familia asistió cuando vino el egreso desde la escuela

MM: Fue un lindo momento, gracias a Dios pudieron ir y se dio. Estoy muy contento de que hayan podido ir y que estuvieron acompañándome. Fue único, fue el final de la escuela y el comienzo de la carrera. Ellos pudieron estar conmigo y eso fue lindo y lo voy a llevar siempre conmigo.

M: Qué sentiste cuando los viste a tu mama, a tu papá y a tu hermanita llegar. Seguramente un momento inolvidable.

MM: La sensación siempre va a ser linda. Vos no la ves a tu familia durante seis meses y los ves ahi que estan llegando no se compara con nada. De tanto tiempo de extrañarlos, los ves y compartis un abrazo con ellos.

M: Cómo es Punta Alta

MM: Es una ciudad más o menos parecida a Charata. Bastante tranquila. El 90 por ciento de la ciudad es militar.

M: Ese momento. Hay que aguantar y soportar estar lejos de la familia y permanecer tanto tiempo sin poder verlos mas allá de la comunicación, un llamado telefónico pero que no pasaba de eso. A quien queres agradecer.

Le quiero agradecer a mis viejos por el apoyo que me dieron, siempre estuvieron conmigo. A toda la gente que hizo posible esto y que siempre estuvo para ayudarme. También quiero agradecer a un gran amigo que cuando estuve en la escuela falleció. Fue una gran persona que conocí, el señor Don Martin, era mi vecino y un gran amigo. Le mando un beso al cielo.

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