Mar. May 21st, 2024

Franco Rey, corazón solidario

«Yo solo hago la punta y la gente se prende». El boxeador y la buena costumbre de ayudar a los que menos tienen. «Sacarle una sonrisa y abrazos a una criatura te engorda el alma y te motiva a seguir», expresó. 

Se llama Franco Rey más conocido como Rafita en nuestra comunidad. Es un gran boxeador, dicta clases de aerobox en el Paseo del Sol y trabaja en un gimnasio.
Movilizado por un corazón que bombea solidaridad, el hincha de la Coope intenta tender una mano a los que menos tienen. Y la fórmula es sencilla: “hacer la punta” dando a conocer en las redes sociales sobre el robo de una motocicleta a un anciano que vive a 15 kilómetros de Charata. Solicitar ayuda, hacer que un puñado de charatenses se prendan en el asunto y lograr reponer en cuestión de días el profundo daño causado en este caso por los amigos de lo ajeno.
En la última semana le tocó a una familia del Barrio Cambalache sumergida en la pobreza. Son cinco niños junto a su madre que viven sin luz en una pieza precaria. No tenían para comer, dormían en el piso con el peligro que ello significa y para colmo sufrieron el abandono de su padre. Al cabo de 48 horas la mercadería, las camas, los colchones y la satisfacción de un grupo de criaturas no tardaron en llegar.
“Como a todas las historias a esta también la encontramos ayudando. Un muchacho me avisó que estos chicos la estaban pasando muy mal, no tenían absolutamente nada. Estaban prácticamente en la lona. Lo único que hice fue hacer la punta y gracias a Dios comenzaron a llover cosas. Se consiguió una cocina y es muy probable que también una heladera. Estamos muy contentos porque muchas veces uno piensa que estó solo y no es asi, para nada. A la gente cuando se la necesita, está.”; expresó Franco Rey a Red Televisión.
Y agregó: “Hay que pegarse a la realidad. La gente me sigue en esto y más alla de que haya una causa buena me encargo de mostrar que su ayuda llega a los que la necesitan. Lamentablemente hay muchas personas que no la pasan bien pero debemos ayudarlos. Sacarle una sonrisa y abrazos a una criatura es impagable. Eso a uno le engorda el alma y te motiva a seguir”.
Consultado sobre qué es lo que lo lleva a engrandecer este espíritu solidario de socorrer a las personas carenciadas, Franco recordó que en un momento de su vida tocó fondo. “Y cuando intenté salir de ese fondo aprendí a mirar alrededor, a escuchar. Y de allí surgió esta idea que uno la puede compartir; ya sea en Facebook o en la calle, en todos lados. Contagiar a la juventud, mostrarle otros caminos que no son solo bailar, tomar y la droga. Hay muchos otros como la competencia, el deporte y el estudio”.
“Probé salir con otras cosas, ninguna me dio resultado”, continó. Y añadió: “Patine un par de años, seguí buscando, caí en la Iglesia Católica y empecé a escuchar. En ese lugar pise en un trampolín y salí por ese camino que mil veces me pregunte, será o no será. Y comprobé que con hechos salís al frente y se te abren muchísimas puertas”.
¿Cómo se hace para motivar a otras personas a poder ver una realidad distante de uno o quizás que no se anima a ver? “No nace de un día para el otro. Como todo se lo ejercita. Empezar a cambiar esa idea de roce permanente, a tirar una soga y mirar hacia la gente que esta mal. Cada vez que puedas, ayudá. Y eso te va a ir cambiando el panorama y el saber donde ir, que caminos tomar. Muchas veces ayudar te permite ver nuevos horizontes”; manifestó.
En esta misma línea, Franco Rey anticipó que la solidaridad no se toma vacaciones. “A mediados de febrero vamos a hacer una cruzada solidaria con dos chicos más y el que tenga una bolsita de arroz o lápices que quiera donar que lo vaya guardando porque vamos a juntar mercaderías y útiles para ayudar”; finalizó.