Mar. May 21st, 2024

“La Crema del Padre”: el Padre Julian cocina un postre para ayudar a su comunidad

Con su venta, el sacerdote busca generar recursos para mejorar la parte edilicia de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. 

Desde su llegada a la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, el Padre Julián Duarte ha sido adoptado como un charatense más por nuestra comunidad.
El Padre Julián hace un permanente culto a la solidaridad y posee un carisma especial para comunicar la palabra de Dios. Y al final de la Santa Misa siempre hay un espacio para recordar un cuento de su amigo Luis Landriscina.
Pero el Padre tiene otra faceta que algunos desconocen: nada más y nada menos que la elaboración de algunos postres.
“Me preguntaban si estaba por hacer una cirugía porque me veían vestido asi”, manifestó entre risas el Padre Julian, con el delantal y la gorra de repostero listos para complementar los ingredientes.
Y agregó: “Todos los martes además de las 5 horas para las confesiones y la misa de los enfermos, en horas de la mañana me dedico como un relax a apoyar al grupo de trabajo que está en nuestra parroquia”.
“Como comunidad queremos crecer. El salón parroquial se ha embellecido, estamos trabajando en la parte huésped de la casa parroquial porque pensamos para una casa de retiro y también apuntamos a refrigerar la parroquia. Queremos lo mejor para nuestra comunidad y este es un granito de arena”, añadió.
Para los amantes de la repostería el Padre no es mezquino y da a conocer la receta de su postre: lleva crema de leche, huevo (se separa la clara de la yema), cascara de limón, engibre, esencia de vainilla y se le da sabor con canela, café o coco rallado.
“Acá se cocina un postre”, aseguró el Padre Julian. “Esa famosa crema de leche que hacía mi madre. Éramos 10 hermanos y en los cumpleaños como no había repostería en el campo si teníamos la crema que preparaba ella. Y esto lo hago para compartir con la gente”, recordó.
“Siempre lo hacía en las fiestas y me dijeron ‘Padre por qué no hace la crema para vender’, como decir por qué no hace un CD de cuentos porque nos gusta escuchar sus cuentos. Algunos me dicen que escuchan las misas y esperan la parte de los cuentos que hacemos”, bromeó el sacerdote.
Se lo puede adquirir todos los martes luego de las misas. Un grupo de trabajo realiza la venta de empanadas y también se puede llevar la crema como postre.
Primeramente la producción fue de 30 potes, luego paso a 50 y en la actualidad es de 90. Varía de acuerdo a la demanda.
Tiene un nombre muy particular. Es una crema de leche pero la gente la denomina la «Crema del Padre». Y hasta ahora ha tenido un gran éxito.
Su venta permite generar recursos para realizar refacciones edilicias en la parroquia. Así como hay un grupo de hombres y mujeres que van a colaborar a la parroquia el Padre Julian aporta lo suyo.
“Lo hice para grupos de chicos, para el día del párroco, para el encuentro de jovenes, para chicos del colegio. En las reuniones de capillas ellos preparan la cena y yo llevo el postre. Una vez prepare el postre para un grupo de chicos del colegio. Y a un padre le gustó tanto que dono maicena para preparar 500 porciones de crema. Dios es providente. Y la gente es solidaria”; contó el Padre Julian.
“Los martes además de la misa de los enfermos hacemos honor a San Expedito el patrón de las causas urgentes. Y lo urgente es siempre estar bien con Dios, con los demás y con nosotros mismos. Y siempre un momento de paz y de fortaleza espiritual es un complemento para realizarnos y ser felices. Porque Dios quiere eso, lo mejor para nosotros. Y si esto es un aporte para estar cerca de la gente alabado sea Dios”; concluyó.
¡A probar la crema del Padre!