Lun. May 20th, 2024

Redes domiciliarias del agua: un gran paso hacia el futuro

Desde hace días, las redes finas de agua potable comenzaron a ser una realidad en nuestra localidad .
En una obra de igual o más importancia al Segundo Acueducto que está próximo a concluir, máquinas y decenas de operarios trabajan intensamente en la instalación de las cañerías que llevarán el líquido vital al 100% de los hogares charatenses.
Se trata de las redes distribuidoras de agua potable que recorren cada una de las calles interiores de los barrios. Por supuesto, con la instalación de las respectivas conexiones domiciliarias que consisten en una manguera de media pulgada conectada a la línea municipal donde se sitúa una llave maestra y un medidor de caudal en el interior de una caja.
El trabajo de SAMEEP llega hasta el muro, alambrado o rejas del frente de la vivienda. De allí hacia el interior de su domicilio los vecinos tendrán que ejecutar su propia instalación interna contratando un plomero o persona de confianza para llevar adelante esta tarea complementaria.
Esta vez la obra se ejecuta desde los barrios hacia el centro de la ciudad, como el barrio Ulm o el Don Elias cuyos vecinos esta mañana apreciaban el entierro de los caños con los ojos cargados alegría y esperanza. Como Herminda o Santa Victoria, una abuela de 75 años que se estrechó en un emotivo abrazo con la Intendente Chomiak retribuyendo una tarea que llevó más de dos años intensos de gestiones y de golpear puertas en administraciones superiores.
Cerca del mediodía, la jefa comunal junto al gerente de la empresa SAMEEP Ricardo Requena, el Presidente de Concejo Enrique Obligado, ediles y funcionarios municipales recorrió la obra.
El plazo de ejecución es de aproximadamente 18 meses con una inversión que supera los 180 millones de pesos convirtiendo a nuestra localidad en la primera del interior del Chaco que avanza en la instalación de las redes finas.
Con la ejecución de esta emblemática obra la comunidad de esta pujante Perla del Oeste esperará la finalización del Segundo Acueducto del Norte con los caños instalados en los domicilios de cada uno de nosotros. Será un cambio profundo en la calidad de vida de los más de 40 mil charatenses que pasaran de los bidones, tanques y aljibes a la canilla de agua corriente en  un sueño colectivo que tras 102 años está a un paso de concretarse.