Mié. May 22nd, 2024

Su marido la golpeaba y decidió irse de la casa; pide ayuda

Duro testimonio de parte de Noemí Fernández en que dió a conocer caso de violencia de género y falta de atención de parte de las autoridades.


La mujer tiene 26 años y dos hijos menores de edad. Se animó a hablar. En el mes de octubre radicó una denuncia en la Comisaria local contra su marido por violencia de género.
De acuerdo a sus dichos recibió represalias de parte de su pareja: entre amenazas decidió retirarse de su domicilio. “Deje de lado todo lo material para poder salvar mi vida y la de mis criaturas”, afirmó.
Hace un mes alquila un departamento en el Barrio Libertad (Lavalle 1340) y trabaja para poder subsistir; pero no le alcanza. Dos colchones en el piso y un sillón con ropa es todo lo que alberga una habitación vacía en que además se aloja la desidia y el abandono de parte las autoridades que deben asistir a esta familia. No tiene donde darle de comer a sus hijos.
En dialogo con el noticiero de Sudoeste Televisora Color, Noemi expreso que “mi marido me golpeaba, me sacó un diente de una trompada. Hace rato venían los golpes, desde que vivíamos en Rosario. Cuando vinimos a vivir a Charata el maltrato empeoró. Era por celos o por cualquier motivo. Me ahorcaba y me pegaba delante de los nenes”.
Y agregó: “La primera vez que me ahorcó me separe de el durante un mes. Tuve que volver por la nena y a partir de allí el decidió venirse a esta ciudad porque acá tiene los padres. A la semana que llegamos me pegó otra vez. Me siguió pegando en otras oportunidades hasta que este año dije basta, por mis hijos y por mí”.
A su vez, Noemí contó que “me amenazó con que si yo me iba de la casa, o me mataba o se mataba el mismo. Me separe hace casi dos meses. A partir de allí me buscó los primeros días, después no me molestó más. Hace rato no se preocupa de si la nena comía o si tenía donde vivir. Desde que me fui de la casa no la vio más”.
Por su parte manifestó que “hoy estoy alquilando y trabajo todo el día. Con eso trato de mantenerme pero no alcanza. Tengo que pagar a la niñera, el alquiler, la luz y el cable si consigo televisor. Lo único que tengo son dos colchones, no tengo más nada. Dormimos en el piso, no tengo donde sentarme. Comemos en cualquier lado. Mi ex cuñada y una amiga nos ayudan. Los vecinos también nos dan una mano”.
Consultada sobre si existió algún tipo de intervención de las autoridades correspondientes, Noemí sostuvo que “acudí a la UPI (Unidad de Protección Integral) después de hacer la denuncia por maltrato a los nenes y abandono pero la respuesta fue negativa. Me dijeron que ellos no deben meterse en eso. Dos semanas me tuvieron de acá para allá pero no me dieron ninguna solución. Todos ven esta situación y nadie hace nada. El último recurso que tenía fue este, salir a los medios para ver si alguien hace algo, que me ayuden.
Asimismo, indicó: “Yo me separe por salvar mi vida y la de mis hijos. Me revisaron, me dijeron que necesitaba psicólogo por todo lo que yo sufrí. La psicóloga apareció una sola vez. Y nadie más. No hicieron ningún seguimiento de mi caso”.
Por último, Noemí expresó: “Verlos a mis hijos en estas condiciones me produce mucha bronca. Estar todo el día afuera para darles de comer a ellos. Mi marido se quedó con todo lo que yo tenía. Por mis hijos voy a salir adelante. Pensé en no seguir, prefirió no estar acá. Pero por ellos hago este sacrificio. Es muy duro todo lo que estoy sufriendo. A la gente le pido que nos den una mano por mis hijos. Necesito de todo”; finalizó.