dom. Dic 8th, 2019

Una historia de amor y solidaridad: tras recibir un implante coclear Emma lucha por escuchar por primera vez

Una historia de amor y solidaridad que demuestra cuánto se puede ayudar y que se puede llegar a conseguir con el mas mínimo aporte de las personas.
Emma tiene tan solo 4 años y hace un tiempo los médicos le diagnosticaron hipoacusia neurosensorial profunda, es decir una sordera bilateral por la cual no escuchaba por ninguno de sus oídos desde que llegó a este mundo.
En una entrevista con Julio Córdoba para el noticiero de Sudoeste Televisora Color su familia lanzó una campaña solidaria y la comunidad de Charata respondió y dijo presente una vez más. Se logró reunir una importante suma de dinero para que Emma pudiera viajar a la ciudad de Buenos Aires donde luego fue intervenida quirúrgicamente en el Centro de Salud Sagrado Corazón de Jesús. Allí le colocaron un implante coclear para que pudiera escuchar por primera vez.
La operación fue un éxito y el tratamiento avanza en los tiempos correspondientes con el acompañamiento fiel de Micaela, su hermana gemela. Ya se nota un evolución importante en su recuperación: Ema volvió al jardín y ya reaccionar al ruido de un portazo o el ladrido del perro.
Florencia Giménez es su mama y en dialogo con STC Informa cuenta cómo se han dado los pasos para llegar a esta cirugía, cómo va evolucionando el tratamiento y agradece el acompañamiento de la comunidad a su hija Emma.
“Hace dos meses que la operaron, fue un proceso largo, estuvimos dos semanas y media en Buenos Aires. Para ella fue fácil, como si nada porque al otro día de la operación le dieron el alta y andaba como si nada. Lo único que le molestaba era la venda que tenía. A la semana y media le sacaron la venda y estuvo perfecta. Al mes le encendieron el implante, cada mes le hacen las calibraciones, le aumentan el volumen del implante. Ya tuvimos dos sesiones y el 16 de diciembre tenemos la tercera”, sostuvo.
Y agregó: “Fue larga la espera, me tocó estar sola porque el papá y la hermana anduvieron haciendo otros papeles, yo la estuve esperando. Duró cuatro horas y media la operación, fueron horas largas. Ella salió bien, asustada por lo que pasó, no entendía nada obvio. Pero después evolucionó muy bien.
Además, Florencia contó que “fueron casi tres semanas las que estuvimos allá, volvimos y empezamos con las calibraciones. Las calibraciones se las hacen en Buenos Aires, seguimos viajando todos los meses, la fonoaudióloga nos dijo que las dos primeras calibraciones va a ser como que no escucha, es muy raro el sonido al que ella reaccione pero con la tercera calibración ella va a empezar a reaccionar. Va a empezar a querer sacarse por el ruido, va a empezar a escuchar más”.
Y añadió: “Se va notando el progreso que va teniendo ella, por ahí con algún portazo o cuando ladra el perro. Y ahora lo que quiere es intentar hablar, ella obviamente no sabe pero quiere balbucear. Es muy temprano todavía pero me dijo la fonoaudióloga que es bueno que ella quiera. Es buena también la ayuda que tuvo con los audífonos antes de implantarse”.
Emma tiene tan solo 4 años y todo de aquí en más son cosas por descubrir o que va descubriendo día a día. “Desde que se encendió el implante ella es como una niña recién nacida en la parte auditiva. De allí se va a tardar unos seis meses en y puede ser antes que ella empiece a prestar más atención. Después de la tercera calibración puede ser que ella empiece reaccionar a los sonidos. Para hablar va a ser largo, va a estar con la fonoaudióloga y un equipo que la acompaña”, indicó.
Consultada sobre el momento de la comida y de pedir al desayuno como se dirige a ellos y si ven que hay un cambio en ella, Florencia expresó que “ella sigue con las señas que es la forma de comunicarse de ella, si hay que ir recalcándole que esto es comida, que ella se llama Ema, de a poco vamos. Va a ser muy largo pero hay que ir de a poco. Dimos un paso muy grande, es genial también para la hermana que es incondicional, la ayuda muchísimo a su gemela, también se dirige con la lengua de señas. Estamos muy contentos de que pudimos lograr lo que queríamos que era implantarla a Ema”.
Ahora vienen los cambios no solamente de Ema sino de toda la familia: A pesar de que Ema tiene 4 años es como volver a empezar de alguna forma y Mica que siempre la va acompañando.
Esto tiene un final feliz gracias al esfuerzo de la familia y también a la colaboración de mucha gente que ha podido incluso con sus oraciones poder llegar a este momento. “Mucha gente oro por Ema. Gracias a la gente que colaboró con nosotros, gracias a eso pudimos viajar, teníamos mucho miedo de no poder llegar económicamente porque no sabíamos cuánto tiempo íbamos a estar. Y gracias a la gente que colaboro lo pudimos hacer. Hay plata que sobró y que se usó para las otras calibraciones de Emma. Ahora estamos bien, hay veces que falta, hacemos algo para vender y viajamos. Ahora ya no es tanto, lo más pesado ya pasó.

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